DOCTOR FERNANDO SALAGRE: CIRUGÍA ESTÉTICA EN BILBAO

Tratamientos de cirugía estética reparadora en Bilbao
  • Reconstrucción mamaria postmastectomía.
  • Reconstrucción de deformidades mamarias como mamas tuberosas, agenesias y aplasias mamarias, y asimetrías significativas.
  • Reconstrucción de ginecomastia en varones.
Cirugía de las deformidades o lesiones de nariz, párpados, orejas... De índole traumático, quirúrgico, evolutivo o congénito.
Tratamiento de quemadura en su fase aguda y de sus secuelas.

Los tipos de heridas

Existen diferentes tipos de heridas según su mecanismo de producción y su estado evolutivo. Asimismo, se dan numerosos factores que juegan un papel importante en el proceso de cicatrización ya que pueden ocasionar el debilitamiento de la cicatrización:
  • Factores locales: Infección, cuerpos extraños, isquemia, tabaquismo, radiación, trauma, cáncer, toxinas locales, insuficiencia arterial, insuficiencia venosa e hipertermia.
  • Factores sistémicos: Desórdenes hereditarios que afectan la síntesis de colágeno, deficiencias nutricionales, edad, diabetes, enfermedad hepática, alcoholismo, uremia, medicamentos, transfusiones sanguíneas e ictericia.
  • También existen algunos medicamentos que interfieren con la cicatrización.

Los tipos de cicatriz

Aunque las cicatrices hipertróficas y queloides pueden parecer morfológicamente similares, existen diferencias clínicas e histológicas que las distinguen como entidades fisiopatológicamente diferentes. Las cicatrices hipertróficas son elevadas, eritematosas y habitualmente dan comezón. Permanecen dentro de los límites de la herida original. La formación de la cicatriz inicia entre las 6 y las 8 semanas de la lesión y pueden empeorar hasta 6 meses después. Pueden producir contracturas si se localizan sobre articulaciones o a lo largo de una extremidad. La fase de maduración puede durar de uno a dos años.

Las cicatrices queloides también son elevadas y eritematosas, sin embargo, se extienden más allá de los límites de la lesión original. No es frecuente que involucionen y no se asocian a contracturas. Tienden a recurrir después de la escisión. Las cicatrices anómalas pueden ocurrir a cualquier edad, pero son más frecuentes en individuos jóvenes. Las cicatrices queloides habitualmente ocurren en individuos con historia familiar con cicatrices queloides. Existe una incidencia mayor de éstas durante la pubertad y el embarazo, así como una disminución en la menopausia y en pacientes de edad avanzada, lo cual demuestra una gran influencia hormonal.

Las cicatrices hipertróficas son comunes después de un trauma importante como en las quemaduras, aunque pueden ocurrir después de trauma menor como acné o vacunas. Ambos tipos de cicatrices son más comunes en áreas de tensión.

El tratamiento

Existen algunos principios importantes que deben de considerarse durante el tratamiento de cicatrices anómalas (hipertróficas o queloides) entre las cuales se encuentran:
  • Es más eficiente prevenir este tipo de cicatrices que tratarlas y el régimen de tratamiento y prevención puede ser similar, incluyendo el diagnóstico temprano lo cual mejora considerablemente la evolución.
  • Cierre libre de tensión, que puede requerir de colgajos locales o reorientación de las cicatrices sobre las líneas de mínima tensión.
  • Retirada de todo el tejido inflamatorio que puede contribuir a la recurrencia como folículos pilosos, tractos epiteliales o quistes, infección local y hematomas.
  • Evitar traumatizar el tejido circundante y obliterar completamente el espacio muerto.
  • Utilizar medicamentos especiales, materiales de compresión o materiales cubiertos con silicona.
  • Llevar a cabo terapia física por Medicina de Rehabilitación. Las cicatrices hipertróficas resultantes de tensión excesiva o de complicaciones de la herida como infección, o retraso en el cierre y cicatrización, se pueden tratar en forma efectiva con cirugía y presoterapia con placas de silicona.

Las formas mas frecuentes

Hay varios tipos de cáncer que se originan en la piel. Los más comunes son el cáncer de las células basales (carcinoma basocelular) y el cáncer de las células escamosas (carcinoma espinocelular).

Otro tipo de peor pronostico es el melanoma, que se origina en los melanocitos. No es tan común como el cáncer de las células basales o el cáncer de la piel de células escamosas, pero es mucho más grave.

Otros tipos de cáncer que pueden afectar la piel son el linfoma cutáneo de las células T, un cáncer del sistema linfático, y el sarcoma de Kaposi.

Los cánceres que se han originado en otras partes del cuerpo también pueden diseminarse (por metástasis) a la piel. El cáncer de la piel es más común entre las personas cuya piel es más blanca y han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos solares. Puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero es más común en las áreas con mayor exposición a los rayos solares como la cara, el cuello, las manos y los brazos.

El diagnóstico

El aspecto del cáncer de la piel puede variar. El signo más común del cáncer de la piel es un cambio en el aspecto de la piel, como por ejemplo un crecimiento o herida que no sana. A veces puede haber una pequeña protuberancia. Esta protuberancia puede ser de apariencia suave, brillante y cerosa, o puede ser roja o marrón rojizo. El cáncer de la piel también puede aparecer como una mancha roja áspera o escamosa. No todos los cambios en la piel significan que se tiene cáncer; sin embargo, se deberá ver al médico cuando note algún cambio.

Tratamiento del cáncer de la piel

La cirugía es el tratamiento más común para el cáncer de la piel. Tras la extirpación se analiza la pieza y si los bordes están libres se considera curado en el caso de los epiteliomas basocelulares. Los espinocelulares y los melanomas precisaran un tiempo de seguimiento y posiblemente pruebas adicionales como TAC. La mayoría de los cánceres de la piel pueden curarse. La probabilidad de su recuperación y elección de tratamiento dependerán del tipo de cáncer de la piel que se tenga y de tanto se ha diseminado.

  • Deformidades congénitas o adquiridas de pared abdominal, extremidades (incluyendo cirugía de la mano), y área genital (cirugía intima reparadora).
  • Deformidades congénitas o adquiridas del tejido graso y de la piel.
  • Ginecomastia.